sensación de libertad
sensación de libertad
lunes 23 de febrero de 2009
"Los viajes le dan a uno el privilegio de hacer las cosas más impropias con total impunidad".
Isabela Bird- Trotamundos Victoriana
Uno de los efectos beneficiosos de viajar, es experimentar esa sensación de libertad, de anonimato, que experimentamos al hallarnos en un escenario ajeno al que nos acompaña cada día en nuestra ciudad. De esto sabían mucho aquellas damas victorianas cuyos impulsos viajeros no solo despertaron sus mayores fantasías sino que las permitieron escapar del tedio y el aburrimiento. Se arremangaron las faldas y dejaron atrás los prejuicios sociales para descubrir en ellas cosas que desconocían. "Durante mi primera estancia en el extranjero había aprendido a disfrutar de la vida de una manera nueva. El gran vacío se llenaba, mi moral se había vuelto terriblemente relajada", escribió la trotamundos victoriana Margaret Fountaine.
Este año hemos hablado con Ana Padrón, “la abuela viajera” cuya permanente aventura en la carretera le ha permitido re-descubrirse y estrenar un nuevo capítulo de su vida. “En cuanto sales de casa se te quitan todos los achaques”, declara esta trotamundos septuagenaria que al volante de su furgoneta ha recorrido el mundo en solitario.
Esperanza Pérez, la primera española en cruzar el Atlántico en solitario, a la que entrevistamos en radio y que tiene en la web una página dedicada a su épica aventura piensa algo similar. “Somos todos libres de hacer lo que queramos. Todo está ahí, sólo hace falta cogerlo, elegirlo, volar, vivir, soñar, alcanzar la perfección, la nuestra, la que cambia con nosotros a cada segundo, deshacernos del pedo que no nos deja movernos y liberar nuestra mente. Trabajar para conseguir nuestra libertad sin límites, respirar...”
Ahora andamos tras las huellas de María Valencia Basaldua, una vasca que se desliza por el mundo sin importarle el paso del tiempo o la duración de su particular travesía. La hemos localizado en Turquía, a punto de embarcarse para recorrer Siria, Líbano y Armenia. “Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos, por eso la vida vale la pena.", afirma esta viajera que partió el año pasado para cumplir su gran sueño: Dar la vuelta al mundo en su 4L.
Todas estas mujeres comparten esa forma de inmunidad que solo se adquiere en los destinos lejanos. Al fin y al cabo viajar es salir en la búsqueda de esa sensación de libertad que perdemos cuando permanecemos demasiado tiempo amarrados en puerto.
Maria Basaldua en el 4L con el que está recorriendo el mundo en solitario.