Elisabeth morilla: SE HACE CAMINO AL ANDAR
sábado 4 de abril de 2009
Por tierra, por mar, a bordo de una avioneta, de una piragua, de un velero, o de un renqueante vapor... pedaleando, subidas a lomos de camellos o mulas, botando en una diligencia o en vehículos 4x4, aprisionadas en un autocar local, encaramadas a un minúsculo rickshaw, escalando, ascendiendo en globo.... la mujer, no ha hecho ascos a ninguna forma de locomoción cuando sus genes ambulantes se han puesto en marcha. Muchas son las que han optado por caminar, y este es el caso de la malagueña Eslisabeth Morilla, senderista por vocación, para quien unas buenas botas son el vehículo ideal para transportarse por parajes naturales, solitarios, y respirar a pleno pulmón la sensación de sentirse en libertad.
“Hay muchas formas de ver el mundo, una de ellas es caminando por senderos serpenteantes y descubriendo pequeñas experiencias a cada paso”. “Estas palabras las escribí hace tiempo, cuando comencé con mis andaduras por las sierras malagueñas, cuando comprendí que para vivir y disfrutar no hace falta lanzarse al vacío o recorrer miles de kilómetros hasta legar a un destino”.
A través de su Blog: http://unasenderista.blogspot.com/, se puede rastrear su incesante periplo por valles y montañas, y seguir de cerca su labor por la preservación de la naturaleza, otra de sus grandes pasiones. “A nuestro alrededor existen recónditos lugares cargados de belleza y paso a paso se muestran, se descubren como una experiencia propia y enriquecedora”, declara esta consumada caminante devoradora de kilómetros. Orgullosa de sus orígenes malagueños, desde joven ansíaba salir y explorar aunque fuera solo el universo que rodeaba su ciudad natal:
“Soy natural de Málaga y me siento afortunada por vivir aquí, no tanto por su amplio litoral , muy bien conocido por todos, sino por ser una de las provincias españolas más montañosas y contar con parajes naturales de gran interés”.
Para ella no hay paraje, por muy escarpado que sea, por mucha niebla, nieve o lluvia que lo azote, capaz de resistirse a su afán de descubrir un nuevo desfiladero, un caudaloso manantial, un caserío perdido en lo profundo de un valle... “Me gusta hacer senderismo de manera organizada y serena, pero si hay que subir por una pendiente escarpada, pasar con suma precaución por una afilada arista o lanzarse pedrera abajo, también soy muy capaz y, además, un poco de emoción nunca viene mal.”
Peñón de los Enamorados, Cañada del Cuerno, Sierra de las Nieves, Salto del Cabrero... nombres como estos son los acompañan sus travesías por España, travesías que la han llevado a descubrir ese país que corre paralelo, oculto, a las grandes autovías, a los atascos, donde el único sonido posible es el de las cigarras que en verano ponen sonido de fondo a sus largas caminatas y el único encuentro posible, sea tal vez, el de algún pastor seguido de un lanudo y obediente regimiento de ovejas. Sirva como despedida de esta viajera por la España desconocida, uno de los apuntes de su blog.
“El tiempo anda revuelto, sol, frío, viento nubes y nieve, si nieve. Ayer domingo fuimos a la Sierra de las Nieves con la esperanza de que no nos hiciera muy mal tiempo, y la verdad, es que quitando el viento frío y los cero grados centígrados que hacía en el Peñón de los Enamorados (1.800 mtrs de altitud) pudimos disfrutas de una ruta bastante buena, la Cañada del Cuerno parecía mágica, los pinsapos, esos abetos tan característicos de esta zona, estaban en su plenitud con la niebla entremezclándose por sus ramas y la corteza cubierta por un musgo brillante...
Y nos nevó, cuando descendíamos comenzó a nevar, ya no nos importaba el frío en las manos, ver nevar fue como una gran recompensa.”
Feliz Travesía, Elisabeth...
Pilar Tejera
“Cuando estoy en las montañas lo que más me llena es el esfuerzo por haber alcanzado la cumbre, contemplar el paisaje que me rodea, sentir las piedras, los árboles, el viento…
Sentirlo de veras admirándolo con tranquilidad mientras camino siguiendo un sendero.”
Elisabeth Morilla