Alexis Tinné: En busca de la Fuentes del Nilo

Nacionalidad: Holandesa

Periodo: 1845-1869

Zonas recorridas: Egipto, Sudán, Argelia y Libia

“Siempre he pensado que debe haber un final para todo y a menudo en mitad de un agradable suceso me pregunto ¿tiene importancia como termine?. Prefiero aquello que termina pronto y deja una buen sabor de boca a padecer el desencanto de las cosas que mueren lentamente, envenenando incluso los recuerdos más dulces”. Alexine Tinné

Nacida en la Haya en 1835, Alexandrina Tinné comparte el podio con los grandes exploradores de África, por su épica aventura en el Nilo en una época en que las Sociedades Geográficas de Europa habían puesto precio a algunos de los grandes enigmas que escondía el corazón de la “Gran Selva”. Embrujada por el Nilo, viajó en varias ocasiones a Egipto y se internó, remontando su curso, hasta donde le fué posible, pagando un caro precio por su aventura suicida: la muerte de su madre, de su tía, y de algunos de sus acompañantes. Tras llegar a Sudán, se internó hacia el sur, hollando regiones desconocidas para el hombre blanco (la remota región extendida a lo largo del curso de Bahr-al-Ghazal, afluente del Nilo, un lugar insalubre y pantanoso habitado por los nativos Nyam-Nams, con una merecida fama de salvajes y antropófagos), en un vano intento por descubrir las Fuentes del mítico río africano.

Tras el desastre con el que se saldó aquella fatal experiencia, vivió durante un año en el Cairo donde alquiló una suntuosa vivienda, cambió sus viejas y curtidas botas por unas cómodas babuchas y adoptó la vestimenta árabe. En 1864 alquiló un barco en Alejandría para hacerse a la mar y acompañada de sus inseparables perros y sus sirvientes, viajó por Grecia, Italia, Francia, Cerdeña, Malta, Barcelona y Génova a bordo del lujoso vapor Claymore. Luego ya con barco propio se dirigió a las costas de Argelia y tras alquilar una villa se quedó un tiempo estudiando Tamachek, la lengua de los Tuareg.

En 1867 partió con sus sirvientes y su tripulación hacia el sur del país para adentrarse en el desierto de M’zab, tras lo cual se dirigió a Tripoli donde se estableció un tiempo haciendo bandera propia contra la esclavitud. En julio de 1869, estando acampada en un oasis próximo a la ciudad de Ghat, durante un viaje en que pretendía cruzar el Sahara, su grupo fue atacado por unos tuareg, ataque en el que Alexine perdió la vida, o eso al menos se cree, pues hay otra versión que afirma que treinta años después de aquel trágico suceso, apareció publicada en el Daily Telegraph una sorprendente historia. Revelaba que una mujer blanca herida por unos tuareg cerca del oasis de Wadi Sherguir, había sido capturada y vendida a un árabe llamado Eghmissea, del que tuvo tres hijos, dos de los cuales seguían aún con vida. Cuando la noticia llegó a Holanda una prima de Alexine contactó con el autor de la noticia quien afirmó haber hallado su tumba en la mezquita de un pequeño oasis, y que aquella mujer enterrada era conocida y venerada en Argelia como “La Creyente”. El final de Alexine, fuera uno u otro, tuvo todos los ingredientes de una historia épica, como su vida.

Bibliografía: Viajeras de leyenda: Ediciones Casiopea

Pilar Written by:

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