Anna Leonowens: una institutriz en la corte de Siam

Hoy, cumpliendose este año el centenario de su muerte, recordamos a Anna Leonowens (1831- 1915), fue una escritora británica de viajes, educadora y activista social. Sus experiencias en Siam (Tailandia) fueron ficcionalizadas por Margaret Landon en la exitosa novela “Ana y el rey de Siam”, así como las películas y series de televisión basada en el libro (El rey y yo). Pero lo que la gente no sabe es que durante el curso de su vida, Anna Leonowens también vivió en Adén, Australia, Singapur, Estados Unidos y Canadá. Toda una viajera!

Os dejamos un simpático extracto del libro:“The English Governess at the Siamese Court”. 1870.

“El Capitán me presentó como la institutriz inglesa a cargo de la familia real. El rey estrechó nuestras manos y empezó a subir y a bajar un peldaño de la escalera con matemática precisión, como si se tratara de un ejercicio de entrenamiento, exclamando algo así como:“soldado entrenado vale por dos”. Mi acompañante me susurró que estuviera preparada para ser interrogada en profundidad acera de mi edad, mi esposo, hijos, así como otros aspectos estrictamente personales.

De pronto su majestad, dando por concluida su peculiar forma de concentración con una gran zancada interrumpida, me preguntó señalándome con su índice: ¿Cuántos años tiene?. Apenas incapaz de reprimir la risa ante aquel comportamiento absurdo y no queriendo tomarme en serio tan delicada pregunta, contesté: Tengo ciento cincuenta años! Puesto que mi físico delataba una edad bastante inferior, debería haberme ridiculizado pero, para gran sorpresa mía, se quedó paralizado con un gesto de incredulidad y luego reanudó su excéntrica marcha. Finalmente, al reparar en mi broma, empezó a toser, a reír, a toser de nuevo y en actitud desafiante me preguntó: ¿en que año nació? Rápidamente hice un calculo mental y contesté, de la forma mas grave de la que fui capaz: En 1788!

En este punto la expresión de su majestad fue indescriptiblemente cómica. El capitán apenas pudo ocultar su risa tras una columna, pero el rey tosiendo con gran énfasis dijo algo a sus cortesanos postrados que disimulaban sus risas en la alfombra, todos, excepto el primer ministro, que se volvió para mirarme con gravedad. Pero su majestad, lejos de querer mostrarse desconcertado, reanudó su marcha con vigor para instantes después, reanudar con gran ímpetu su ataque: ¿cuántos años lleva casada? -Algunos majestad. El Rey se quedó reflexionando, luego, comenzó a reír y me preguntó triunfalmente: Ha! ¿cuántos nietos tiene? Ha, ha! ¿cuántos? ¿cuántos? Ha, ha, ha! Finalmente todos los presentes, ya mas relajados, comenzamos a reírnos con el”

Pilar Written by:

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