Annie Boyle Hore: por el corazón de las tinieblas

Nacionalidad: Británica

Periodo: 1853-?

Zonas recorridas: 800 millas al interior desde Tanzania

Con el tiempo, la nueva percepción europea del africano desembocó en una corriente cada vez más partidaria de la supresión de la esclavitud, lo que culminó en un movimiento humanista y filantrópico decidido a sensibilizar a la opinión pública. La firma en 1815 del Congreso de Viena, donde Gran Bretaña y Francia, entre otros, acordaron prohibir la trata de negros, aunque no la esclavitud fue un gran paso. Fue a partir de entonces cuando Europa empezó a interesarse por el pueblo africano, especialmente la iglesia, que vio en aquel vasto continente un santuario de feligreses a la espera de su redención. Pero para admitir, en las filas misioneras a la mujer, esta debía demostrar primero su capacidad para sobrevivir a los rigores del Continente negro.

En 1882 Edward Hore dejó Londres para embarcarse rumbo a las costas africanas. Con él viajaba su esposa Annie Boyle Hore, una pieza clave en la misión que tenía encomendada. Hore había sido empleado en calidad de científico para asesorar sobre la viabilidad de ciertas rutas en Guinea, donde la fiebre misionera había puesto los ojos con idea de establecer nuevas bases. El encargo con el que partía no era otro que adentrarse en aquel territorio con su mujer y comprobar si esta sobrevivía. De ser así, se enviarían remesas de misioneras a aquellos territorios vírgenes.

Para Annie, recién casada y dejando Inglaterra por vez primera, aquel viaje representó un gran reto: No solo debía sobrevivir por amor propio, sino por la responsabilidad que aquello suponía en la carrera de su marido. Aun había otro miembro más vulnerable, que contribuiría a los propósitos de tal misión: su hijo de tres meses, con el que Annie debería llevar a buen puerto el “experimento científico”. Tras varios intentos fallidos que casi les cuesta la vida, Annie y su hijo cumplieron su misión. Sobrevivieron a los 90 días que les llevó atravesar las mas de 800 millas que separan la costa y Ujiji, a orillas del lago Tanganika, abriendo con ello una nueva luz en las rutas misioneras. Esta extraordinaria mujer, plasmó sus experiencias en la obra “To Lake Tanganyika in a Bath Chair”.

bibliografía
– Viajeras de Leyenda

– Annie B. Hore:To Lake Tanganyika in a Bath Chair- 1886.

– Edward Hore: Missionary to Tanganyika 1877-1888

– Edward Hore: Tanganyika: eleven years in central Africa.

Pilar Written by:

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