Esther Echeverría: 100 días pintando por Asia

Me llamo Esther Echeverría. Soy una artista viajera con campamento base en Pamplona. Más que nada, porque es la ciudad donde nací hace 34 años. Estoy licenciada en Periodismo. Y es que escribir me gusta mucho, pero mucho más aún pintar. Por eso, este verano, estuve pintando en el Sureste asiático.

dibujo estherDesde el 2 de junio hasta el 28 de agosto cogí el pincel casi todos los días, influenciada por lo que veía, lo que hacía y lo que sentía en esos parajes. El resultado fueron 229 obras realizadas en dos países: Tailandia y Laos. No obstante, el breve paso por Singapur y Camboya también quedó en mi retina y en muchas de mis acuarelas.

Durante casi 100 días recorrí muchas ciudades, islas y pueblos. La mayoría de las obras se hicieron en hoteles de bajísimo presupuesto y con muy pocos recursos. A veces se me acababa el papel, otras los colores. A veces era muy complicado reponer el material y tenía que andar y preguntar mucho para encontrar un sitio donde comprar tintas y acuarelas líquidas. Alguna vez opté incluso por fabricarme yo los colores porque ¿cómo iba a pintar sin amarillo?
También pinté estando enferma, con mosquitos alrededor, con picaduras por todo el cuerpo, con un sol de justicia, con un ventilador que casi no daba aire en una habitación asfixiante. En fin, ¡toda una aventura!

En Enero de 2016 haré en Pamplona, con la colaboración del Ayuntamiento, una exposición con parte de ese material. Algunas obras ya nos las tengo porque se las quedaron personas durante el viaje para decorar sus casas. Otras acuarelas me las pidieron a mi vuelta personas que se enamoraron de los colores inspirados por Asia.

Me gustaría que otras viajeras pudieran ver y disfrutar también de las obras, sobre todo, porque es Arte en movimiento, Arte viajero. Es un Arte libre, que nace de la inspiración que nos generan los viajes a quienes amamos conocer otros lugares. Mi estilo pictórico comparte de hecho la esencia de todo viaje: es libre, vital y espontáneo. También mi arte tiene mucho que ver con lo orgánico, porque amo la naturaleza allí donde vaya. Por ejemplo, en la isla de Koh Tao, en Tailandia, hay mucha frondosidad. Por eso mis acuarelas parecen lianas que se entremezclan, creando una selva de color.

También hice buceo en las aguas cristalinas de la isla. El fondo marino de Koh Tao es increíble y se refleja en algunos trabajos que hice. Menos agradable fue sufrir otitis y tener que ir al médico en la ciudad de Krabi. Las pinturas que realicé dan fe del dolor intenso; están llenas de torbellinos de color y locura.

En fin. Podría contar lo que sentí en cada lugar y por qué salieron las obras como salieron. Todo lo vivido (externo e interno) está reflejado de forma incansable en esos 229 trabajos, pintados casi a diario allí donde estuviera. Los buenos y no tan buenos momentos que tiene todo viaje (porque también nos cansamos, experimentamos la soledad, nos falta dinero…) también se recogen en las acuarelas.

Enhorabuena Esther… sin palabras…

Pilar Written by:

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