Fátima Tolosa: más de 500 días de viaje

El primer día estaba temblando de la cabeza a los pies. Me estaba yendo a Siberia en mitad del invierno! Recuerdo que justo antes de coger el vuelo tuve que pasar por la embajada de Mongolia y la chica que me dio el pasaporte dijo “Si te gusta el frío, has escogido el mejor lugar, con suerte estarás a unos menos 30 grados”… Comenzaba un viaje sin billete de vuelta y me acababa de despedir de mi familia con toda la emoción que esto conlleva. Cuando mi avión llegó a Praga, un amigo me estaba esperando en el aeropuerto, cuando nos dimos un abrazo, todos los nervios e inseguridades se pasaron, yo se lo devolví perdiéndole minutos después en uno de los peores barrios de la ciudad…

En principio sólo preparé el transmongoliano: Rusia, Mongolia y China. Para llegar hasta Rusia hice autostop desde Praga, atravesando con ello: Polonia, Lituania, Letonia y Estonia. Y desde China… pues seguí improvisando, hasta donde estoy ahora: Hawai.

Ahora viene la pregunta del millón: ¿de dónde sacas la pasta?” Evidentemente se necesita ahorrar de antemano, y es lo que hice yo mientras estudiaba, cuando terminé, estuve trabajando una temporada y luego… ¡comenzó el viaje!

A partir de entonces, ya depende del modo de vida que lleves. En mi caso, el truco ha estado en ir a lo más barato y a la vez, más educativo, siguiendo el dicho popular “allá donde fueres, haz lo que vieres”. He comido, viajado y dormido siguiendo el ejemplo de los locales siempre que fuera posible. Si además haces autostop o te alojas en casas de miembros de couchsurfing, te das cuenta de que viajar es asequible para cualquiera, mi presupuesto mensual es mucho menor que el que sería en España.

Podéis ver la entrevista completa en: de bloguero a bloguero

Pilar Written by:

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