Casi dos meses y 1.200 km arrastrando un trineo

Durante los últimos tres años, la viajera china Feng Jing corrió media maratón y levantó pesas durante horas todos los días, o caminó alrededor de su apartamento durante cinco horas por la noche llevando un neumático como entrenamiento. Ella no es una atleta, sino “una persona común que ha quedado fascinada yendo al Polo Sur”. Feng, de 36 años, ha llegado al Polo Sur el pasado 8 de enero después de esquiar 1.130 km, convirtiéndose así en la primera esquiadora china en alcanzar la hazaña.

La preparación para su expedición de 52 días comenzó en 2015, cuando Feng no sabía esquiar ni tenía experiencia en climas de frío extremo. “Sé que estoy a años luz de otros aventureros, pero estoy decidida y no me detendré ante mi sueño”, dijo Feng antes de partir.

Un duro entrenamiento

En 2010, renunció a su trabajo y comenzó a viajar por todo el mundo. Después de haber visitado más de 130 países en seis años, quería hacer de la Antártida su último destino. Escribió  a 15 guías polares, pidiendo sugerencias y esperando contratar a uno de ellos para llevarla al Polo Sur.

Aunque decidida, su complexión no hacía de ella la más cualificada: una mujer de 164 cm de estatura, que pesaba 50 kg, mala en los deportes e incapacitada para esquiar… ¡ Y quería completar una expedición de 1.130 km al Polo Sur! Los guías no lo vieron muy claro. “Cuatro guías ni siquiera me respondieron, y 10 no me calificaron”, afirma Feng. “Pero el guía canadiense de 63 años Paul Landry dijo que el éxito expedición dependía de cuánto esfuerzo podía hacer”. Tratándose de uno de los guías polares más conocidos del mundo, las palabras de Paul la hicieron creer que la expedición podría ser posible.

La preparación de Feng comenzó en junio de 2015, y aparte del ejercicio diario para desarrollar músculo, también practicó el esquí de fondo en el norte de China, Noruega y Nueva Zelanda. Paul quedó impresionado por el esfuerzo de Feng, pero aún ofreció tres sugerencias: practicar un año más, acortar la ruta a 890 km o contratar a un guía asistente para llevar el equipaje  pero esta aventurera china rechazó las tres sugerencias. “Más importante que llegar al Polo Sur fue esforzarme, y confiar en mí misma en lo posible para lograr mi objetivo”, dijo Feng. Mientras tanto, el precio de montar una expedición aumentaba cada año. Al final, la empresa le costó más de 300,000 dólares americanos.

El continente helado

Feng comenzó su expedición con Paul desde la entrada de Hércules, en la plataforma de Ronne de la Antártida, el 16 de noviembre de 2017. Cada día, tenía que levantarse a las 6 a.m. y esquiar durante 10 horas arrastrando un trineo de 70 kg. Tomaba dos comidas deshidratadas durante el día y gachas calientes para la cena.

Vientos de velocidad de huracán, temperaturas tan bajas, campos de grietas y surcos y crestas de bordes afilados fueron algunos de los peligros que  enfrentaba en cada paso. Hubo momentos en que Feng realmente quería acostarse en la carpa para aliviar su dolor y descansar, “escribí ‘cada paso’ en mi tabla de snowboard, y miré las palabras, forzándome a poner un pie delante de otro y alcanzar mi sueño paso a paso “, dijo.  “Marqué su ruta en el mapa, que generalmente era varios milímetros por día”, dijo Tang Limao, la persona de contacto de emergencia de Feng. “Observé la delgada línea, sabiendo que estaba arriesgando su vida, soportando la soledad y el dolor para progresar”.

El arduo viaje ha culminado el 8 de enero de 2018. “Era la medianoche hora local, y me sentí abrumada por el silencio y el silencio, sintiéndome satisfecha”, dijo Feng. ” Un torrente de emociones viene a mi cada vez que pienso en aquel momento”. Cuando al fin Feng llamó a su madre y le dijo: “Mamá, estoy aquí”, ambas lloraron de emoción.

Una antecesora española: Chus Lago

Antes que esta deportista china, la española  Chus Lago protagonizó una épica aventura en solitario al alcanzar el Polo Sur andando. Aventura que hizo en 60 días, recorriendo una distancia de 1.200 km soportando temperaturas extremas de entre 50 y 80 grados bajo cero y vientos de hasta 150 km por hora para conseguir su gran sueño: la conquista del Polo Sur en solitario. En el 2017 lideró una expedición femenina junto con estas dos mujeres Verónica Romero y Rocío García, en la que consiguieron ser la primera del mundo en completar los 200 kilómetros de travesía por el casquete polar de Barnes, en la isla canadiense de Baffin, donde durante casi un mes experimentaron condiciones muy extremas.

Todos los caminos llevan a los Polos

Chus Lago es una de la veinte mujeres cuya historia se incluirá en el libro TODOS LOS CAMINOS LLEVAN A LOS POLOS, de Ediciones Casiopea, que cada año publica un libro inspirado en algún punto del planeta, donde las mujeres son protagonistas de hazañas o proyectos solidarios inspiradores. En esta ocasión, Pepita Castellví, primera mujer en dirigir una Base en la Antártida, Ana Payo y Uxua López, del proyecto internacional Homeward Bound Project, para crear mujeres científicas líderes,  en la toma de decisiones a nivel mundial, Belén Rosado, experta en geodesia, Jerri Nielsen, única médica entre 41 científicos y personal de apoyo destacada en la base polar Amundsen, la desaparecida Dominick Arduin, cuya  pasión era el Ártico, Louise Arnold Boyd, pionera y aventurera de principios del S XX, Mª Carmen Domínguez,  que desde 2011 estudia el calentamiento global en los glaciares a través de estaciones en la Patagonia, la Antártida, el Ártico, Islandia y al norte de los Urales, Cayetana Recio, glacióloga, o Bárbara Hillary, primera afroamericana y la mujer de más edad en alcanzar los dos polos, son algunas de las protagonstas incluidas en este libro que saldrá el próximo mes de junio.

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Pilar Written by:

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