Última estación: mujeres de leyenda

¿Cómo una joven viajaría sola en tren a finales del siglo XIX en Europa? ¿Había vagones de pasajeros sólo para mujeres? ¿O era socialmente aceptable viajar en el mismo compartimiento que un hombre extraño?

Estas son algunas de las preguntas de un artículo publicado en varios medios estadounidenses y del que traducimos algún extracto.

No era raro que las mujeres viajaran solas a través del ferrocarril a finales del siglo XIX tanto en Europa como en Estados Unidos, aunque había cierto temor de lo que eso podría acarrearles en la esfera pública. A fines del siglo XIX en Europa había una clara división entre las esposas de la clase alta, consideradas comoel “ángel de la casa” – o árbitro moral de la familia dentro del espacio privado de la casa. El problema con los viajes en tren era  que es línea entre las esferas sociales se volvía borrosa. Los vagones de tren eran espacios públicos en el sentido de que uno tenía que compartirlos con extraños, pero la intimidad se perdía. Se plantearon inquietudes sobre las maneras en que las mujeres debían comportarse dentro de estos espacios y su posible seguridad mientras viajan en los trenes. el libro Home on the Rails: Women, the Railroad, and the Rise of Public Domesticity   menciona algunos ejemplos de estas mujeres victorianas y sus experiencias viajando solas. El libro Viajeras de Leyenda también recoge algunas anécdotas sobre este tema.

Las cosas han cambiado, afortunadamente, y viajar en tren sola o acompañada es uno de los mayores placeres que hay…

 

Pilar Written by:

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