Ante la mutilación genital femenina: tolerancia cero

El pasado 6 de febrero se celebró el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF). Coincidiendo con esta fecha, Wanawake Mujer, una asociación española sin ánimo de lucro que promueve la igualdad de género, sacó a la luz el testimonio de niñas que han dicho que no a la mutilación genital femenina.

¿Qué es la MGF?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mutilación genital femenina comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos. Es lo que también se conoce con el término de “ablación”. A lo largo de las últimas décadas, más de 200 millones de mujeres y niñas vivas han sido objeto de la mutilación genital femenina en los treinta países de África, Oriente Medio y Asia donde se concentra esta práctica.

En la cultura masai, la mutilación genital femenina es un ritual ancestral a través del que una niña pasa a ser mujer. De hecho, entre sus víctimas predominan las menores de 15 años. Se trata de un paso obligatorio para que estas puedan casarse y ser aceptadas socialmente, así como una práctica que va estrechamente ligada al matrimonio infantil. Las razones para su realización no van más allá de la creencia en la pureza, la limpieza y la moral estricta, lo que crea una presión social en las comunidades.

Sus orígenes se datan desde antes de la extensión del islam y del cristianismo, ninguna religión fomenta la ablación. Por tanto, la mutilación genital femenina se considera una manifestación radical de la violencia machista contra las mujeres, por cuestión de género, y se asocia con abusos como el matrimonio forzado.

La mutilación genital no provoca tan solo graves daños psicológicos para las mujeres sino también riesgos de infecciones crónicas, muerte y complicaciones durante el parto. Además de disfunciones sexuales, problemas durante el embarazo o incluso la infertilidad.

La labor de Wanawake Mujer

Sin embargo, la mutilación genital femenina (MGF) ha sido reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos para las mujeres y niñas. En esta línea, hay varias organizaciones nacionales e internacionales que se encargan de trabajar para rescatar a estas niñas y sensibilizar a las entidades locales: es el caso de Wanawake Mujer que, con el afán de luchar contra la violencia hacia las mujeres y las niñas, trabaja con el objetivo de educar a la sociedad a través de los valores.

Gracias al trabajo de este tipo de organizaciones, la MGF en Kenia descendió de un alto 41% a un 11% en el periodo comprendido entre 1984 y 2014. En 2016, el Parlamento de la Unión Africana (UA) prohibió esta mutilación en sus cincuenta estados miembros. Y, en 2017, Liberia derogó durante un año su ejecución, aunque activistas locales continúan presionando al presidente para que la ley se convierta en permanente. A pesar de todo, el porcentaje sigue siendo mucho más elevado entre la población masai.

“No quiero ser cortada” da voz a cinco niñas de entre 12 y 18 años que han huido de la mutilación genital femenina. Lo cuentan en primera persona desde el centro de rescate Tasaru Ntomonok para niñas masai (Kenia), una entidad local con la que trabaja Wanawake Mujer. Grabado por Mónica Batán en diciembre de 2017, el vídeo recoge historias duras de niñas que, pese a todo, miran al futuro con esperanza: “En el futuro me gustaría volver a mi aldea, educar a las niñas y ser un ejemplo a seguir para ellas”, declara una de las protagonistas.

Las cifras alcanzan…

  • Solo en África, más de 125 millones de víctimas son niñas mayores de 10 años.
  • África Occidental es la región con mayor relevancia de esta práctica. Más del 85% de las mujeres de entre 15 y 45 años habrían sufrido esta violación de los derechos humanos.
  • Según ACNUR, agencia de la ONU, cada año 3 millones de niñas se someten a la ablación y solo 20.000 de ellas piden asilo cada año en la UE para escapar de esta práctica.
  • Se calcula que en un futuro cercano 86 millones de niñas en todo el mundo habrán sufrido algún tipo de mutilación genital para 2030.

La Fundación Plan Internacional de España está llevando a cabo una recogida de firmas en contra de la ablación. Esta organización se encuentra actualmente desarrollando otros proyectos en países como Malí, Sierra Leona, Guinea Bissau o Egipto, con el objetivo de informar a las mujeres y a las comunidades, incrementar la protección legal y apoyar a las víctimas. Suma tu voz contra esta injusticia. 

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Pilar Written by:

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