Sarah Marquis: la mujer que anduvo 16.000 km en 3 años

Sobrevivir en la naturaleza

La atracción de Sarah Marquis por los viajes comenzó a cuando se planteó la cuestión de si podría sobrevivir por sí misma en la naturaleza. En primer lugar, se decidió a montar a caballo a través de Turquía. En ese viaje, comía albaricoques de los árboles y dormía con la cabeza sobre la silla de montar. Algunas mujeres musulmanas que encontró en el camino la bañaban en leche de cabra caliente.

Pero después de eso, los itinerarios de Sarah se desviaron hacia el romance y el placer de la soledad y por que no decirlo, los padecimientos también.

Nueva Zelanda con un puñado de videos

Al cumplir los 20 años, viajó a Nueva Zelanda y se embarcó en un viaje de cuatro días en plan mochilero con un puñado de fideos, una enorme radio y tres o cuatro libros – “. Todo excepto lo que necesitaba” , lo que hizo que pasara las noches helada y en total soledad: “por la noche no había nada que hacer.” Pero cerca del final del viaje, “algo pasó” y a través de los años ha tenido esta inexplicable sensación una y otra vez.

Después de aquel viaje, Sarah pasó el invierno en una estación de esquí en los Alpes, trabajando para ganar algo de dinero y luego regresó a Nueva Zelanda. Esta vez entró en el Parque Nacional de la Isla del Sur Kahurangi sin comida para ver si podía sobrevivir durante 30 días. Ese viaje también fue un ensayo. Intentó pescar, comía sólo mejillones y perdió 10 kilos. Perono sólo recuperó ese sentimiento incipiente que anhelaba, sino que también vislumbró el salvajismo de su deseo por la naturaleza. “Esa fue la primera vez que me puse en contacto con la naturaleza”, “Sabes que pasa cuando estás realmente hambrienta? Tienes que convencerte de que los alimentos no son un gran problema mientras puedas dormir y tener agua dulce “.

Atacada por los casatores en Canadá

Mas tarde llegó el reto de recorrer en canoa el parque Algonquin en Canadá, y viajar por la Patagonia donde fue atacada por los castores al acampar cerca del agua; ascendió los mas de 4.000 km del Pacific Crest Trail y quedó cautivada por lo que ella describe como “esta llamada salvaje de mi interior” , tras lo cual decidió caminar la friolera de 14.000 km. alrededor de Australia. En los meses cálidos, comía reptiles (iguanas, lagartijas y dragones barbudos). En los meses fríos, cuando los reptiles se escondían, subsistía a base de larvas: “saben como leche evaporada; chamuscadas en la arena caliente, quedan crujientes) A lo largo de aquel viaje “interior” trató de minimizar el contacto humano, y escondía su feminidad con ropa suelta, grandes gafas de sol, y el pelo oculto en un sombrero. Cuando el agua era escasa, recogía la condensación bajo un plástico. Por la noche, dormía cerca de los troncos de los árboles, tocando la corteza de una manera que ella describe como “casi carnal” y se enamoró de un árbol particular, torcido y doblado por el viento.

Andando a través de Asia

En 2010, al cumpliar los 38 años, se dispuso a caminar desde Siberia a través de Asia y, regresar a Australia. Para prepararse para la expedición, pasó dos años entrenándose a caminar con raquetas de nieve. Los primeros seis meses de aquella travesía fueron desgarradores. Ella lo describe como “la lavadora”: una agitación sin fin,dolor físic y dolor emocional. .. Cruzó el desierto de Gobi, China, Laos y Tailandia, luego tomó un barco de carga a Brisbane, Australia,  para caminar a través de ese continente. (seguir leyendo: (en inglés) New York Times)

Proyectos solidarios

Pero Sarah ha hecho ha hecho además, una gran labor durante  al establecer y financiar organizaciones que benefician a los niños que necesitan seguridad, refugio, alimentos y educación. Mercy Multiplied, USA es uno de sus proyectos que beneficia a las niñas estadounidenses que luchan contra los abusos.

Pilar Written by:

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