¿Quieres viajar y trabajar en Bali?

A los nómadas digitales nos encanta la libertad de poder viajar y trabajar al mismo tiempo. Dentro de nuestro universo paralelo, Bali es la capital de los freelancers, los trabajadores remoto y los emprendedores que quieren saborear la vida tropical mientras viven de su trabajo online.

Despertar en Ubud

Para trabajar en Ubud no hace falta que me ponga una alarma. A las seis de la mañana, me despierto con el cantar de los pájaros. Sin prisa, me levanto y descorro las cortinas. Pasan los días pero cada mañana me tengo que pellizcar para creerme que estoy aquí. Salgo al balcón y contemplo el campo de arroz que tengo delante, que brilla con los primeros rayos de sol. ¡Bali, eres preciosa! Se respira calma y tranquilidad. Esta es la mejor hora para desenrollar la esterilla y para practicar yoga. Luego, un colorido desayuno a base de frutas tropicales y los míticos banana pancakes.

Viajar y trabajar BaliEn Ubud, el día empieza despacio. Hacia las nueve, cuando salgo para el coworking, el tráfico es aun decente. Algunas balinesas preparan ofrendas, otras transportan cestas sobre la cabeza; los tenderos barren las aceras y las masajistas ya están en sus respectivos puestos recitando sus mantras particulares: “Taxi, miss?” y “Hello, massage?”. Algunos días intercambio un selamat pagi (buenos días en indonesio) con ellos; y otros días, una sonrisa cómplice basta.

Trabajo en Hubud, la oficina de bambú por excelencia para los amantes de viajar por Bali, y el único espacio que aúna vida + negocio (viajar y trabajar). Para llegar, tengo que pasar por delante del Bosque de los Monos. Los más traviesos salen a dar vueltas por la calle, actuando imprevisiblemente. Después de que uno de ellos me intentara robar la bolsa del supermercado, admito que estoy tensa en este trozo del camino.

Trabajo y placer

Más que un espacio de coworking, Hubud es una comunidad. Está considerado como uno de los mejores coworkings del mundo, donde viajar y trabajar es el estilo de vida de casi todos sus miembros. Todos los días hay algún evento que atender: talleres, charlas, seminarios… desde desarrollo personal a nuevas aplicaciones de productividad. Los temas que abarcan siempre son de interés para los miembros. En efecto, Hubud es un hervidero de ideas nuevas y atrevidas, de mentes transgresoras y de inconformistas descalzos que han decidido no encajar en los patrones de la sociedad tradicional. En definitiva, es un lugar inspirador que reúne a nómadas que apuestan por el cambio.

Por la tarde, toca cultivar mi bienestar. Es sabido que Bali es uno de los destinos preferidos de los yoguis, por la espiritualidad que desprende la llamada “isla de los dioses”. Si no practico yoga, acudo a una sesión de reflexología, voy a darme un masaje tradicional balinés, a hacerme una pedicura o indago sobre qué otras terapias puedo probar (reiki, cerimonias de purificación, meditación…). Cuidar de uno mismo forma parte de la vida diaria balinesa. Y, la verdad, es un hábito al que no cuesta nada acostumbrarse.Trabajar y viajar Ubud

Otra de las cosas por las que me encanta Ubud es por la gran oferta de comida  saludable que se puede encontrar. Está lleno de cafés y restaurantes agradables, donde no falta el tradicional mie goreng o nasi goreng (arroz o fideos fritos), pero tampoco el kombucha, los zumos verdes ni los chupitos de cebada. Abundan las opciones vegetarianas y veganas, con superalimentos e ingredientes ecológicos que hacen vibrar, en locales acogedores con un ambiente relajado. Los lugares perfectos balineses para una cena informal con amigos que también han descubierto las ventajas de viajar y trabajar.

Regreso a la paz de mi querido bungalow, intentando no pisar las ranas que van saltando por el sendero de vuelta. Aquí la fiesta de la naturaleza continúa después del trabajo. Como describió muy bien Elizabeth Gilbert en Come, reza, ama: “El universo sonoro también es espectacular en este sitio. Por las noches hay un coro de grillos con un grupo de ranas a cargo de los graves”. Yo añadiría que a menudo cuentan con la inimitable colaboración de los geckos con lluvias torrenciales de fondo.

Un paraíso asequible

El fin de semana, un grupo de nómadas y viajeros nos juntamos para visitar rincones de la isla, cuya naturaleza es de otro mundo, o para pasar el día en la playa. Si bien el impacto del turismo es evidente, la cultura balinesa es palpable: la paz que se respira en Bali es inigualable, es un lugar que inspira. Tanto, que ni un aviso por riesgo de explosión volcánica puede hacernos marchar.

Vivir en un entorno tropical a cuerpo de rey no es solo cosa de ricos. Un trozo de paraíso en Bali es más económico que una habitación en un piso compartido de Barcelona. Con una mayor calidad de vida (comer fuera diariamente, unos cuantos masajes a la semana, visitar la isla, etc.), viajar y trabajar en Bali es posible. De hecho, los gastos mensuales siguen siendo menores que en cualquier ciudad occidental. Ningún lugar es perfecto, pero Bali se acerca, y mucho.

 Si después de leer este artículo te apetece ir a Bali y trabajar desde Hubud, puedes leer más sobre este espacio de coworking y ponerte en contacto con ellos a través de su página web.

Autora: Anna Boschdemont (@annaboschdemont)

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Pilar Written by:

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