Viajeras victorianas por América

En 1891 una española, parece ser que nacida en Madrid, ganó una apuesta de 2.000 dólares al atravesar Estados Unidos andando. Tardó 212 días en hacer el recorrido, pero lo consiguió. Se llamaba Zoe Gayton, era actriz y se convirtió en la primera mujer en atravesar andando los Estados Unidos de costa a costa tras cubrir los casi 5.000 kilómetros que separan San Francisco de Nueva York. Comenzó a caminar a las ocho de la mañana del 27 de agosto de 1890 y siete meses y medio después, el 28 de marzo del año siguiente, llegaba tan campante a la Estación Central de Nueva York con su largo abrigo marrón y su sombrero de fieltro. “Su rostro curtido” –escribió un reportero de The New York Times- “demostraba que había estado largo tiempo a la intemperie bajo todo tipo de condiciones climatológicas”.

Hubo también varias viajeras victorianas por América Latina… La viajera victoriana Florence Dixie afirmó en una ocasión: “¿Qué tiene de atractivo perderse por un lugar perdido y apartado del resto del mundo?: precisamente, porque está perdido y apartado del resto del mundo es por lo que yo lo elijo”. A pesar de sus aristocráticas raíces, fue una entusiasta de la aventura toda su vida. Arrastró a su esposo, a sus dos hermanos y a un amigo a una expedición por Patagonia con la que culminaron un viaje pionero en las expediciones australes, un viaje sin precedentes en el que tuvieron que cazar para alimentarse y sobrevivir a las bajas temperaturas al dormir cada noche al raso. En cambio Mary Lester, que se perdió a caballo por las montañas de Honduras en 1881 y Mrs Hort, que sintiendo la llamada de Nicaragua decidió aventurarse por aquel país, eran de las que opinaban que estudiar las vidas y costumbres de otras gentes está muy bien, sobre todo si se hace a solas, dejando en casa a la familia. Algo parecido opinaba Helen Josephine Sanborn (1857-1927). Nacida en Maine, (EE.UU), tras perderse sola por Centro América en tren, en canoa, en mula y a pie, esta americana acabó siendo una embajadora de la lengua hispánica. Dedicó gran parte de su vida a poyar el idioma y la cultura española en diversas instituciones y fue una de las pioneras en la creación del Instituto Internacional en Madrid, institución dirigida a ayudar a las mujeres americanas a aprender el español que aún sigue funcionando. Del libro “Viajeras de Leyenda”, bibliografía: Viajeras de Leyenda: Ediciones Casiopea

Algunas de ellas:

Pilar Written by:

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