Sara Crespo y su legado a 600 niños sordos en la India

“Mi ilusión era trabajar en países en vías de desarrollo. Hice tres viajes a La India y me fascinó. Descubrí la pobreza y su realidad más profunda. El primer viaje fue para colaborar con las Hermanas de la Caridad de Teresa de Calcuta. El segundo fue de aventura en plan mochilera. Y ya en el 2007 envié mi currículo a la Fundación Vicente Ferrer y me fui directa a Anantapur. Descubrí a Vicente Ferrer en una entrevista que le hicieron en televisión y me quedé prendada. Me informé de sus proyectos y apadriné a un niño. Pero no imaginaba la labor que estaban desarrollando con las personas sordas y con otras discapacidades.”

Hoy reservamos nuestro homenaje a Sara Crespo, (Santander, 1978) quien padece el síndrome de Usher, un trastorno genético que lleva asociada a la sordera una pérdida gradual de la vista. Su lengua natural es la de los signos, pero también se explica estupendamente en lenguaje hablado con una voz que derrocha vitalidad. Ha pasado tres años en la India como cooperante en las escuelas de la Fundación Vicente Ferrer, enseñando a los niños sordos de Anantapur a comunicarse y a formarse.

El primer año estuvo como voluntaria colaborando en la elaboración del diccionario de la lengua de signos en telegu, el idioma local. Y después le ofrecieron quedarme como cooperante enseñando a los niños sordos en las escuelas de la fundación. Tuvo a su cargo casi seiscientos niños sordos escolarizados, repartidos en cuatro escuelas de primaria y una secundaria, esta última con unos 300 alumnos.

Desde allí impulsó la creación del Departamento de Lengua de Signos, desde el que ha contribuido a la mejora de la calidad educativa de las escuelas de estudiantes sordos, ha apoyado los procesos de identificación y atención de alumnado sordociego, y, sobre todo, ha promovido el conocimiento sobre la Lengua de Signos y en la cotidianidad de la organización.

De regreso a España, ahora en Galicia, Sara Crespo se dedica a difundir la labor de la FVF con las personas discapacitadas.

En 2010 la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) concedió a Sara el premio Juan Luis Marroquín, en la categoría de Promoción social y cultural de las personas sordas.

Nuestro reconocimiento Sara… la tuya es una de esas historias para reflexionar…

fuente: lavozdegalicia.es y fundacionvicenteferrer.org