En 1995, tres meses despues de culminar su famosa hazaña al convertirse en la primera mujer que escalaba la cara norte de la montaña más alta del mundo, sin oxigeno y sin sherpas, esta pionera de la escalada que recorrió el mundo siguiendo su afición por las altura, moría, a causa de una violenta tormenta de nieve en su intento de sclar el K2 en una de las mas inhóspitas cumbres del mundo. A pesar de ser criticada por algunos medios, por anteponer su afición a sus dos hijos, que se criaron en los campamentos bases de las cumbres que escaló, esta británica fué una de esas viajeras-deportistas de leyenda.



