Fanny Stevenson… la gran viajera

Hoy rescatamos del olvido a Fanny Stevenson quien  hace honor como muy pocas al famoso dicho de que “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. Fue quizás la gran viajera, porque como los peces que no pueden dejar de moverse para respirar, coleteó por medio mundo para sentirse viva y dar una esperanza de vida al único hombre que amó.

Fanny Stevenson, pionera entre los buscadores de oro, pintora en el París de los impresionistas y aventurera hasta el extremo de irse a los mares de sur y formar con los indígenas una comunidad. Intentó ser madre, esposa, amante y pintora, y eso en el siglo pasado no era nada sencillo. Cuando se unió su vida a Luis Stevenson, él era un chico que no ofrecía nada, apenas había escrito unas pocas líneas. Ella era diez años mayor, tenía tres hijos de un matrimonio anterior y ni un duro en el bolsillo. Pero siguió la estela de su gran amor por medio mundo, para buscar los climas mas propicios a su tuberculosis, y a base de intensos cuidados, logró alargarle la vida y que, gracias a ella, escribiera su obra maestra: La isla del tesoro, concebida para entretener al hijo de Fanny, enfermo en la gran travesía que los conducía a los mares del sur.

Tal vez, en el fondo, la Isla del Tesoro no estaba donde todos creíamos y fue el lugar imaginario donde preservaron su amor, o tal vez siempre estuvo en la amada Samoa, en lo alto de la colina donde los nativos enterraron al gran escritor que siempre fue su amigo y al que Fanny se uniría años después al ser esparcidas sus cenizas siguiendo sus deseos.

Amante compañera, viajera, inconformista, transgresora, soñadora, valiente… fué la gran viajera de los Mares del Sur hace mas de 100 años..

Nuestro reconocimiento…

Pilar Written by:

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