Lady Hester Stanhope: viajera por Siria hace 200 años

Nacionalidad: Británica

Periodo: 1776-1839

Zonas recorridas: Malta, Constantinopla, Alejandría, el Cairo, Acre, Belén, Nazaret, Sidón, Siria, Líbano.

“Jamás regresaré a Inglaterra. Estoy acostumbrada a los peligros. No me resultan extraños. Estoy destinada a permanecer en guerra con el príncipe de las montañas”.

 Lady Hester Stanhope

Ahora que están en los noticiarios las revueltas de Siria y el conflicto de Oriente Medio, queremos compartir con vosotras la figura de Lady Hester Stanhope, una viajera victoriana que cuenta con tres logros en su haber: Ser la primera europea en pisar Damasco, la primera en entrar en la famosa ciudad de Palmira y la primera mujer viajera en convivir con los beduinos. Fue además uno de los primeros ingleses que se identificó con los árabes como si fuesen “su propio pueblo”. Un famoso viajero de la época, Alexander Kinglake diría de ella:  “Su nombre se me había hecho tan familiar en mi infancia como el de Robinson Crusoe; ambos iban asociados al espíritu de aventura. Pero, en tanto  que la vida de ficción del marinero náufrago nunca dejó de parecerme absolutamente real, la historia de esta mujer inglesa que gobernaba sobre los árabes me sonaba a fábula”.

Tales hazañas revelan sin embargo la superficie de Lady Hester, una figura de una personalidad compleja y de una inteligencia extraordinaria.  De rasgos duros y voz autoritaria, alta, fuerte, orgullosa y dominante, su sueño fue dirigir un ejército o gobernar y toda su vida se convirtió en la búsqueda de un motivo que la permitiese ejercer su vocación de liderazgo.

Pero también es cierto que fue uno de los pocos ingleses que obtuvo en el mundo oriental la respuesta a muchos de sus interrogantes y uno de los poquísimos para los que aquella experiencia desplazó definitivamente el epicentro de sus convicciones e intereses. Sus 1,83 m. de altura la situaban por encima de la media de los hombres que conocía. Su voz profunda y recia imponían a la mayoría, y su ingenio, su mente rápida y brillante y su valor, fueron en sus principales aliado.

Así describió uno de sus acompañantes,  su entrada en la ciudad de Damasco: “Lady Hester necesitaba no poco valor para soportar la prueba que le aguardaba. Una mujer desprovista de velo y vestida de hombre, se disponía a hacer su entrada a la luz del día en una de las ciudades más fanáticas del Imperio Otomano. La gente nos miraba y todos los ojos se volvían hacia ella. Sus ademanes femeninos pasaron sin duda para muchos  por los de un joven imberbe. Algunos se dieron cuenta enseguida de que podía ser una mujer, pero antes de que se hubieran podido recuperar de su sorpresa, ella ya había pasado”.

Tras largos años vagabundando por los desiertos árabes, y ser coronada “La Reina del desierto”, se retiró a vivir en una fortaleza inexpugnable en el Líbano, donde montó una corte sacada de Las Mil y Una Noches y gobernó como un potentado oriental de acuerdo a sus propias normas. Muríó en la mas completa soledad en su lugar de retiro, tras hacer de Oriente una victoria vital y de los espacios abiertos el único refugio de su forma de ser.

Del libro “Viajeras de Leyenda”

 

Pilar Written by:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *