Raymonde de la Roche: primera mujer en obtener la licencia de piloto de avión

Hoy brindamos un homenaje a Élise Léontine Deroche que se convirtió en la primera mujer en el mundo en obtener la licencia de piloto de avión y tuvo una vida de lo mas azarosa y aventurera y tenía grandes dosis de imaginación como vereis al leer a continuación su historia.

Nació en París a finales del S. XIX (en 1886) y era una mujer polifacética que aparte de actriz también destacaba en el deporte y en las artes plásticas. Con el fin de promocionarse como actriz decidió cambiar su nombre por otro más adecuado y  así fue como  se convirtió en Raymonde de Laroche.

Para estar a la altura de su aristocrático nombre necesitaba una buena dosis de publicidad. La aviación causaba en esos momentos un enorme interés. Los aeródromos constituían un centro de reunión muy apreciado por los profesionales del espectáculo, puesto que en ellos podían lucirse y relacionarse mientras admiraban las proezas de los pioneros de la aviación. Así que nuestra intrépida  protagnista calculó que le bastaría con encontrar la manera de asociar su nombre al de un avión para lanzarse definitivamente al estrellato. Ella sólo pensaba en promocionarse como actriz, pero entonces no podía imaginar que esa decisión le haría renunciar al mundo del espectáculo para convertirse en una heroína de la aviación.

Dentro de esa ‘caja de gallinas’ que se elevaba milagrosamente del suelo se sentía como en su propia casa. Era feliz volando y finalmente dejó de exhibir sus cualidades interpretativas en el teatro para hacerlo en el cielo.

A Raymonde de Laroche no le asustaba el progreso. Conducía su propio automóvil, algo que resultaba sorprendente en 1909, el mismo año en que comenzó su aprendizaje aéreo en el campo de Chalons. Era necesario tener mucho valor en aquellos tiempos para ocupar el único asiento disponible en el frágil aparato. Sin embargo, ella enseguida sorprendió a todos por su facilidad para pilotar y, sobre todo, llamó la atención por la tranquilidad que mostró durante su primer vuelo en solitario que efectuó el 22 de octubre de 1909. Su dinamismo, así como sus indudables dotes de aviadora, sedujeron al Aéreo Club de Francia, que le entregó el carné número 36 el 8 de marzo de 1910.

A lo largo de su vida esta pioinera mujer se defendíió de los ataques que recibía de los hombres que no terminaban de asimilar que una mujer pudiera practicar un deporte de tan alto riesgo, replicando que «el vuelo era muy apropiado para ellas porque no dependía tanto de la fuerza física como de la coordinación mental». A pesar de que  su aparato fue víctima de algún sabotaje, siguió participando intensamente en las concentraciones de aviación tanto a nivel nacional como internacional. (En  San Petersburgo, donde se clasificó cuarta, el zar Nicolás II quedó impresionado al verla y le otorgó  la condecoración de la Orden de Santa Ana y el título de baronesa).

En una de aquellas exhibicioens, en Reims,  su aeroplano se estrelló sacudido por unas fuertes turbulencias. El accidente le produjo dieciocho fracturas y la obligó a guardar reposo durante  meses. Pero volvió a volar y a sufrir nuevos accidentes… hasta que en 1913 conquistó la corona de reina de las aviadoras al ganar la Copa Femina y seguidamente le arrebató el récord de altitud a la americana a la famosa piloto Ruth Law al alcanzar los cuatro mil ochocientos metros de altura.

Finalmente, en  julio de 1919, durante un vuelo de entrenamiento en el que iba como pasajera, el piloto efectuó un looping extremadamente bajo y golpeó el aparato contra el suelo. Élise y el instructor murieron en el acto.

Toda una vida plagada de aventuras, digna de la Gran Pantalla ¿no???

Fuente: http://unproyectodg.blogspot.com.es/

 

 

 

Pilar Written by:

2 Comments

  1. Andrea
    1 julio, 2017
    Reply

    y Beryl Markham? tambien fue unica en su gesta

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