Emily Creaghe: exploradora por Australia en 1883

Cuando se piensa en las exploraciones el S. XIX, y en los territorios aún vírgenes que el hombre blanco fue incorporando al mundo de lo conocido, el primer escenario en alzar la mano, es África. Asociamos el Continente negro a la inefable figura del explorador ataviado con salacof, seguido de porteadores, y provisto de grandes dosis de quinina para combatir la malaria. Sin duda, para la Europa del Siglo XIX, África fue una enorme despensa colonial; el paraíso de los exploradores, y el santuario de la vida salvaje a la espera de su redención para la iglesia.

Sin embargo Australia, encarnó asimismo la terra incógnita. Exceptuando las zonas de los asentamientos de los colonos, este gran territorio fue durante siglos un gigantesco interrogante que el hombre fue desvelando con el paso de los siglos. A pesar de no ser demasiado conocida, Emily Caroline fue una protagonista de excepción en un escenario reservado al hombre, el de las exploraciones, y en su caso, del continente australiano. Única mujer integrante del equipo comandado por Ernest Favenc, recorrió el norte de Australia en 1883.

Criada en la India, hasta que su padre dejó su puesto en la Rayal Artillery, regresó con su familia a Inglaterra para viajar mas tarde, en 1876, a Australia donde se establecieron en la Bahía de Lavender. Allí conoció a Harry Creaghe, con el que se casó en 1881, antes de embarcarse en la gran aventura que protagonizó dos años después.

Pilar Written by:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *